Las personas exitosas están bien asesoradas

En la gran mayoría de casos, los problemas que atravesamos podrían haberse evitado fácilmente, si hubiésemos hecho algo específico antes, como por ejemplo: consultar a un profesional en la materia. La razón por la que no lo hacemos es obvia, todos queremos ahorrarnos el costo de la asesoría.

Confiamos en que nada pasará y asumimos el riesgo retando a nuestra propia suerte, sin embargo, si la probabilidad desfavorable ocurre, el costo es casi siempre superior al de la asesoría que supuestamente nos habíamos ahorrado, lo cual es un despropósito.

Obsérvese como en el primer párrafo, la palabra antes fue puesta en negrita, y es justamente, porque en muchos casos las asesorías son efectivas para evitar un perjuicio si se realizan antes de que se materialice el riesgo, porque a partir de entonces, la asesoría o asistencia profesional consistirá mayoritariamente en reducir o atenuar los perjuicios o daños propios de la falta, error o descuido cometido, de allí la frase que dice: «El general que gana la batalla hace mil cálculos en su templo antes de luchar. El general que pierde hace solo unos cuantos cálculos de antemano» Sun-Tzu.

Si tomamos prestada la frase del economista norteamericano Michael Eugene Porter: «La esencia de la estrategia es decidir lo que no hay que hacer» podríamos concluir rápidamente que evitar asesorarnos antes de tomar una decisión importante, es de esas cosas que se deben evitar hacer. La asesoría no es simplemente un gasto, es una actuación genuina de quien se dirige a la satisfacción de sus objetivos, quien accede a ella, llega con mejor información a la situación a la que se dirige, y por supuesto, aquel que tenga mayor información, tiene mejores herramientas mentales para aprovechar las oportunidades de cada circunstancia, de allí que inevitablemente volvamos a otra frase de Sun-Tzu: «Las oportunidades se multiplican a medida que se aprovechan»

¿Entonces debo asesorarme siempre antes de actuar o invertir?

Depende, si lo que vamos a hacer o en lo que vamos a invertir es algo que de verdad tiene importa y en lo que queremos aumentar nuestra probabilidades de tener éxito, entonces, asesorarse es algo que no podemos evitar, si queremos minimizar riesgos y maximizar nuestra capacidad de aprovechar las oportunidades.

¿Debo estar dispuesto a pagar siempre por asesoría?

Cada quien puede documentarse a través de las distintas fuentes (libros, internet, capacitaciones, etcétera) sin embargo, lo más efectivo es acudir a un profesional con una pregunta o preguntas específicas. En ese caso, lo mejor será pagar solo lo justo por la asesoría, y no gastar de más cuando no sea necesario; Para ello es bueno tener en cuenta lo siguiente: i) definir la pregunta de la consulta: primero defina que quiere obtener o evitar de una situación particular y acto seguido, puedes agregarle la pregunta ¿Cómo puedo hacer eso?, por ejemplo: quiero cobrar una suma de dinero como multa a quien incumpla el contrato en ciertas obligaciones ¿Cómo puedo hacer eso?. Lo anterior te permitirá confeccionar una pregunta que hará que la asesoría sea más eficiente, porque debes tener en cuenta que si llegas ante un profesional a contarle toda tu historia, perderás tiempo importante de la consultoría y eso podrá hacer que tengas que pagar por tiempo extra o mas sesiones de asesoría. ii) consultar el mercado: Si lo que quieres es pagar un precio justo, debes pedir varias cotizaciones del valor de la consulta profesional. iii) calificar la mejor oferta: una vez tengas varias cotizaciones, busca a un profesional que se encuentre activo en el medio, que ejerza y esté en practica de su actividad laboral, puesto que no siempre, los profesionales que más acumulan títulos académicos son los que mejor te pueden asesorar, puesto que en muchas ocasiones se han dedicado más a la academia que a la practica, es importante la experiencia aplicada, evalúa los estudios, la experiencia y la confianza que te transmitan algunas referencias y por ultimo considera el precio en relación a otras cotizaciones, es importante en este aspecto optar por la calidad que por el precio.

¿La consulta es la mejor manera de prepararme para maximizar el éxito de lo que quiero conseguir?

Debes tener en cuenta que si bien es cierto J.P. Morgan decía que: “Bueno, no sé para que quiero un abogado que me diga lo que no puedo hacer. Lo contrato para que me diga cómo hacer lo que quiero hacer.” también es cierto que en muchas ocasiones una buena asesoría previa o incluso posterior a un suceso, podría consistir en recomendarte no actuar, no invertir o abstenerse en general de hacer lo que considerabas una buena idea, puede que te planteen proceder de otra manera con la que quizá no estés tan a gusto, pero tal vez sea la manera más adecuada y quizá hasta más segura de aproximarte a lo que quieres. La meta principal de la asesoría es poder encontrar la manera de hacer lo que queremos, pero en muchas ocasiones un profesional con basta experiencia te hará entender desde el punto de vista técnico por que no siempre conviene hacer todo lo que se quiere, y es que en muchas ocasiones el riesgo es superior a la recompensa, desatender a este principio podría ponerte en situaciones que no quisieras y un profesional con criterio te lo hará saber para que tu elijas entre las distintas realidades posibles. Si un profesional experto te advierte desde el punto de vista técnico que lo más acertado en una situación específica es no actuar y otro profesional te plantea que todo es sencillo y que te cobra un monto menor por asistirte, es probable que este último no te esté asesorando, sino más bien encontró que con esa asesoría esta haciendo un doble negocio que a él mismo le conviene, pues te asesora mal para luego cobrarte por la asistencia. Presta atención a quien te asesora de una manera más objetiva.

¿Qué es más importante pagar por la asesoría o por el documento?

Si bien es cierto la asesoría te brinda el conocimiento que te permite ver y entender las cosas de una manera diferente, incluso al grado de permitir que te percates de cosas que antes no veías, el documento es tal conocimiento aplicado. El documento no solo sirve para dejar establecidos el alcance y el contenido de las relaciones negociales o las acciones judiciales entre otros, sino que además es un medio de prueba en si mismo, de tal suerte que un documento te permite demostrar la ocurrencia de un suceso dentro de una cadena de eventos, siendo la mejor manera de recoger cada momento y dejar trazabilidad del mismo. Por otro lado, el documento tiene una relevancia legal importante, y es que en muchas ocasiones algunos negocios o acuerdos entre personas deben constar por escrito por mandato legal, así que se recomienda que incluso en aquellos eventos en los que la palabra basta, es mejor dejar lo dicho por escrito, y en esto es bueno citar al romano Cayo Tito cuando sostenía: Verba volant, scripta manent (las palabras vuelan, lo escrito queda). Confeccionar un documento es una tarea dispendiosa, y si un profesional puede venderte un formulario genérico para ser adaptado o mejor aún lo contratas para que realice un documento a la medida de tus necesidades elevarás las probabilidades de anticiparte a futuras contingencias, lo cual es importante, porque en muchas ocasiones las cosas que no se regulan de manera previa ya luego no se pueden estipular.

No acostumbro a buscar asesoría, ¿Qué puedo intentar ahora que me he interesado en asesorarme?

Últimamente han venido creciendo los servicios de asesoría y puesta a disposición de documentos digitales sin asistencia o autogestionables, los cuales son una buena opción si lo que se quiere es reducir costos. Y es que la diferencia entre asesoría, diseño documental y asistencia es decisiva. La asesoría es recibir una opinión o consejo profesional sobre una situación específica. El diseño documental es cuando el profesional con su experiencia te hace un documento técnico preventivo, negocial, opcional o necesario a la medida de tus necesidades. La asistencia es cuando el profesional te acompaña de principio a fin de manera general y pormenorizada en cada aspecto de tu diligencia.

Por ejemplo, a través de este sitio web hemos creado una posible solución para las personas que quieren asesorarse en temas legales y negociales, y tienen la iniciativa de realizar ellos mismos toda la parte del proceso de lo que desea realizar, pero dejando la trazabilidad documental correspondiente, y es que encargarse directamente de sus propios asuntos es una buena estrategia para reducir costos, puesto que con una adecuada formulación de preguntas en una asesoría, obtienen una consulta eficiente, y con base en ese consejo profesional, acceden a la mayoría de los conocimientos para poder autogestionar suficientemente un formulario dinámico y parametrizado por un profesional del derecho, que previamente ha contemplado la mayoría de las situaciones posibles y las ha anticipado en un documento digital que pone a disposición de su cliente, para que lo llene con posterioridad a la consulta, o muchas veces sin necesidad de la misma, dependiendo de la complejidad del caso y a elección del consumidor, en especial cuando adjunto a los formularios se han dejado materiales de aprendizaje respecto al tema específico.

¿Algo más por decir?

Esperamos haberte aportado algo nuevo con este post, y por sobre todo haberte despertado el interés sobre asesorarte adecuadamente en cada cosa en la que pienses actuar o invertir, recuerda que si fueras a una cita de negocios con un hombre exitoso, el iría preparado y se habría asesorado antes de la reunión, si tu llegas a ella sin preparación y conocimientos específicos, ya sabremos de antemano quien tiene la ventaja en la negociación.

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